Introducción: una crisis comunicativa con impacto institucional
La crisis comunicativa derivada de la gestión de la DANA que afectó a la Comunidad Valenciana en octubre de 2024 se ha consolidado como uno de los casos más analizados por expertos en comunicación pública y emergencias. La catástrofe —que causó graves daños humanos y materiales— puso a prueba la capacidad operativa de las administraciones, pero también su habilidad para informar con rapidez, claridad y liderazgo.
Este artículo pretende realizar un análisis, desde un enfoque técnico y estratégico, los principales errores comunicativos atribuidos a la gestión de Carlos Mazón, sus repercusiones políticas y las lecciones que cualquier institución puede aplicar en futuras emergencias.
Marco teórico: cómo debe funcionar la comunicación en crisis
Principios esenciales de la comunicación de crisis
En emergencias, la población exige datos y liderazgo. Así lo sintetizan diversos expertos, quienes recuerdan que la comunicación debe equilibrar dos ejes: información verificada y presencia institucional.
En el ámbito académico, la distinción entre crisis y emergencia es clave. Como explica David del Pino, director de un posgrado especializado, “una emergencia tiene que ver con el momento en el que se comprometen vidas humanas o materiales importantes”, lo que determina los protocolos y las prioridades comunicativas.
El papel del portavoz institucional
La figura del portavoz creíble es crítica para evitar vacíos informativos. Cuando no se designa un referente claro:
- Aumentan los rumores.
- Se multiplican los bulos.
- Se erosiona la confianza en las autoridades.
Cronología de los fallos comunicativos durante la DANA Valenciana
1. Señales previas ignoradas y prioridades cuestionadas
Según distintas informaciones, Carlos Mazón participó en actos no relacionados con la emergencia durante la mañana del 29 de octubre, pese a las alertas meteorológicas. Esta decisión envió una señal de desalineación con la gravedad de la situación, un error crítico en términos simbólicos y comunicativos.
2. Asunción tardía del Cecopi
Mazón asumió la presidencia del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi) alrededor de las 19:30, un retraso significativo en plena emergencia. Lo que afectó a la centralización del relato institucional y a la velocidad de emisión de alertas.
3. Falta de información clara y accesible
Durante los días posteriores, se detectaron graves déficits comunicativos:
- Retrasos en la información sobre desaparecidos.
- Escasez de ruedas de prensa con preguntas.
- Testimonios de afectados que supieron de fallecimientos por los medios.
Todo ello minó la percepción de control y transparencia.
Errores estratégicos en la comunicación institucional
1. Falta de liderazgo comunicativo
Ni el Gobierno central ni el autonómico eligieron “un rostro claro” capaz de centralizar la información y frenar bulos. La ausencia de liderazgo comunicativo creó un vacío que aumentó la confusión pública.
Las declaraciones posteriores del vicepresidente Gan Pampols, señalando que “un plan de alerta ordinario hubiera evitado muchas muertes”, reforzaron esa percepción.
2. Comunicación unidireccional y poca escucha activa
La estrategia comunicativa se caracterizó por:
- Escaso acceso a preguntas de medios.
- Poca atención a las necesidades informativas reales.
- Fallos en la recogida de información del terreno.
Esto derivó en una comunicación unidireccional, un error clásico que las organizaciones suelen pagar caro.
3. Intentos de diluir responsabilidades
Algunas informaciones hacen pensar que Mazón trató de derivar responsabilidades hacia el Gobierno central y otros organismos participantes. Este comportamiento contraviene los principios esenciales de la comunicación en crisis, centrados en la asunción clara de responsabilidades.
Consecuencias políticas y judiciales
1. Deterioro de la imagen pública
Cuatro meses después de la DANA, diversas informaciones apuntan a que la crisis política de Mazón se agrava, y que incluso líderes del propio Partido Popular habrían tomado distancia. El desgaste reputacional se hizo visible en actos públicos posteriores.
2. Complejo horizonte judicial
La gestión de la DANA ha derivado en “siete denuncias o querellas” relacionadas, según varias fuentes. Entre ellas destacan señalamientos de fallos en la comunicación institucional y en la gestión de alertas.
Lecciones estratégicas para una comunicación efectiva en crisis
1. Preparación y protocolos preventivos
La comunicación en crisis empieza antes de que ocurra la emergencia:
- Roles claros.
- Responsabilidades definidas.
- Canales prioritarios.
- Simulacros de comunicación.
La falta de un protocolo contribuyó de forma crítica a estos errores.
2. Portavocía profesionalizada
Siempre debe existir:
- Un portavoz técnico.
- Un portavoz institucional.
- Un plan de sustituciones.
Esto evita contradicciones y garantiza coherencia narrativa.
3. Transparencia radical
La transparencia, incluso cuando la información es incompleta, es fundamental. Ocultar retrasos o desconocimiento suele empeorar el impacto reputacional.
Conclusión: un caso paradigmático de fallo estructural en comunicación de crisis
La gestión comunicativa de la DANA por parte de Carlos Mazón constituye un ejemplo de cómo la comunicación puede comprometer tanto la percepción pública como la eficacia operativa. Retrasos, ausencia de liderazgo, falta de transparencia y una narrativa descoordinada generaron una reacción social y política que continúa proyectándose meses después.
Este caso demuestra que la comunicación no es un accesorio en una emergencia: es un pilar estratégico capaz de salvar vidas, sostener la confianza ciudadana y garantizar la estabilidad institucional.


